Esta primavera cuida tu Alergia

¿Qué es la alergia?

La  alergia es una respuesta inmunológica o defensiva de nuestro organismo frente a una sustancia que, por norma general, no provoca ningún tipo de reacción en la mayoría de las personas.

¿Cual es su origen?

El origen de una alergia no está en el elemento que la produce, sino en el individuo que la padece.

El polen es la partícula que emiten las plantas con flor masculinas para fecundar a las femeninas. Durante la polinización, una sola planta produce miles de granos de polen, que no se ven a simple vista y que son los principales responsables de las alergias primaverales.

Prevalencia

Se calcula que en España hay en torno a un 20% de personas que sufren alergia al polen.

En España, el polen de las gramíneas -familia de plantas herbáceas con cerca de 12.100 especies descritas- está detrás de la inmensa mayoría de las alergias primaverales. El Comité de Aerobiología de la SEAIC destaca que la sensibilización a este tipo de plantas predomina en el Centro y el Norte del país, mientras que en el litoral Mediterráneo la presencia de Parietaria judaica (una maleza) relega la alergia a las gramíneas en un segundo plano. En el Sur de España, la alergia al polen del olivo es también muy  frecuente.

Condiciones climatológicas

Las concentraciones de polen en el ambiente dependen en gran medida de las condiciones climatológicas de la región en la que nos encontremos, especialmente de las lluvias que se hayan registrado.  Cuanto menos llueva, más intensas serán las alergias, ya que la atmósfera no ha podido limpiarse. Aunque la lluvia puede resultar un arma de doble filo ya que, aunque limpia la atmósfera, también puede favorecer la floración.

¿Cuáles son los principales síntomas de las alergias primaverales?

Los síntomas asociados a las alergias primaverales son muy variados ya que afectan a diferentes partes de nuestro cuerpo como los ojos, la nariz, la garganta o los pulmones.

Los principales síntomas de la alergia al polen son los siguientes:

  • Conjuntivitis
  • Congestión nasal y estornudos
  • Dificultad para respirar, tos y pitidos. Este conjunto de síntomas es conocido como asma polínico
  • La rinitis

¿Qué es la rinitis?

La rinitis es una inflamación de todo el tejido que recubre la mucosa nasal. Las causas pueden ser diversas pero la más frecuente es la alérgica. En algunas personas se produce una respuesta anormal frente a sustancias perfectamente toleradas por otras. Estas sustancias se denominan alérgenos y entre los que ocasionan rinitis alérgica tenemos ácaros, epitelio de animales, esporas de hongos y pólenes.

La rinitis alérgica puede ser persistente (normalmente debida a ácaros y animales domésticos) o intermitente o “estacional” (normalmente ocasionada por pólenes y esporas de hongos).

¿Cuáles son los síntomas de la rinitis alérgica?

Estornudos, obstrucción, picor y secreción nasal acuosa. Suelen ir acompañados de enrojecimiento ocular, picor y lagrimeo. En algunos pacientes puede aparecer dolor de cabeza, molestias faríngeas, irritabilidad, falta de apetito, depresión e incluso insomnio.

En la rinitis alérgica intermitente o “estacional” los síntomas aparecen sólo durante la época de polinización de aquellos pólenes a los que el paciente está sensibilizado.

¿Cómo se trata la alergia al polen?

Existen dos métodos que permiten tratar la alergia al polen:

  • La inmunoterapia, más conocida como vacuna de la alergia. Este tratamiento consiste en la administración -por vía subcutánea o sublingual- del elemento que provoca la alergia en dosis cada vez más elevadas, hasta un máximo preestablecido por el médico especialista en Alergología. Este proceso puede durar entre 3 a 5 años y es el único tratamiento capaz de mejorar la alergia e incluso puede lograr que esta desaparezca.
  • Los antihistamínicos: son unos medicamentos que permiten aliviar los síntomas de la alergia. Estos fármacos bloquean la acción de la histamina, una sustancia química que genera nuestro cuerpo que provoca síntomas propios de la alergia. Además de en las reacciones alérgicas, esta sustancia también interviene en la secreción de jugos gástricos y en la regulación de los ciclos del sueño. En la actualidad, los antihistamínicos más utilizados son la Cetrizina, la Desloratadina, la Ebastina, la Levocetrizina, la Bilastina  y la Loratadina.
  • Para ayudar con la congestión de la nariz, se pueden utilizar otros productos descongestionantes como, por ejemplo, oximetazolina.
  • Antes de someterte a cualquiera de estos tratamientos se debe consultar con el médico o el farmacéutico.

Medidas preventivas:

  • Dormir con las ventanas cerradas
  • Evitar las plantas en el interior de la casa o dormitorios.
  • El mobiliario, paredes y suelos deben ser fácilmente lavables, sin tapizados, lisos, sin grietas.
  • Evitar moquetas, alfombras, cortinas. Las persianas deben ser exteriores.
  • Deben retirarse peluches, cojines y muñecos de trapo. Los juguetes deben ser lavables.
  • Los libros no deberán estar en el dormitorio y se guardarán preferiblemente en vitrinas cerradas.
  • No guardar la ropa húmeda.
  • No tender las sábanas al aire libre.
  • No barrer o aspirar con un aspirador normal en presencia de la persona alérgica. Se limpiará con un paño húmedo y/o fregona que después se lavará.
  • Disminuir las actividades al aire libre en las horas de máxima polinización (de 5 a 10 horas, período de máxima producción de polen y de 19 a 22 horas, descenso del polen en la atmósfera al enfriarse).
  • Viajar en el coche con las ventanillas cerradas y disponer de filtro en el aire acondicionado.
  • Evitar salir a la calle los días de máxima polinización, especialmente si son días secos y de viento o procurar estar en zonas libres de polen como la playa.
  • Realizar ejercicio físico, puesto que favorece la vasoconstricción.
  • Seguir una dieta equilibrada y una ingesta adecuada de líquidos.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura.
  • Realizar lavados nasales al menos tres veces al día.

Recuerde

  • El mejor tratamiento es la prevención. Es importante evitar en la medida de lo posible el contacto con el polen en el caso de la rinitis alérgica estacional.
  • Cuando esté indicado un medicamento, es importante tomar el tratamiento tal y como nos ha indicado el médico y/o farmacéutico (cuánto y cómo, cada cuánto tiempo y hasta cuándo) para conseguir controlar y minimizar los síntomas.
  • Algunos antihistamínicos pueden producir somnolencia, cuidado al conducir.
  • Los descongestivos tópicos no deben de usarse más de 3-5 días.
  • Los corticoides no deben de usarse más de 7 días seguidos (salvo indicación del médico).
  • El uso de un pulverizador nasal por más de una persona puede dar lugar a contagios.
  • Ante cualquier duda consulte con su médico y/o farmacéutico.

 

Félix García-Lozano Garzás

Farmacéutico

Ciudad Real

 

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